Ambiente y uso de los bienes comunes de la naturaleza
El conflicto ambiental debe ser un vector central en cualquier política territorial. La mitigación o adaptación a los efectos del cambio climático, la eficiencia energética, la defensa de la biodiversidad, la recuperación de los ecosistemas degradados, el manejo razonable de los excedentes hídricos, el uso racional del agua, la mitigación de la contaminación de aire, tierra y agua, el buen manejo de los residuos, y la equidad en el acceso a buenas condiciones ambientales, son parte indispensables de la agenda política.
La Plata tiene un larguísimo camino a recorrer en este aspecto, contrarrestando años de una política territorial caótica cuyo principal eje es la falta de estado y el libre albedrío de las fuerzas del mercado.
En el medio de una crisis histórica mundial producto de la pandemia del covid 19 y su consecuencia económica en el sistema productivo, que profundizo la difícil situación que veníamos atravesando como país, el Municipio La Plata impulsó una reunión del Consejo Único de Ordenamiento Urbano y Territorial (CUOT) al que son convocadas un conjunto de instituciones.
Después de una de las sesiones del CUOT del año 2020, el Ejecutivo aseguró tener aval para continuar con el trámite de aprobación de un proyecto urbanístico en una de las dos cavas ubicadas en calle 514, entre 22 y 28 en Hernández, llamado “Distrito Benoit”. El proyecto efectivamente fue aprobado por Ordenanza 12.048 sancionada el 23/12/2020.
En el origen la empresa desarrolladora (Abes) mostró una propuesta demasiado voluntarista, basada en imágenes fantasiosas subidas a la web, anunciando inversiones por 300 millones de dólares en torres residenciales, centros comerciales, y equipamientos públicos.
La realidad es mucho menos glamorosa: se trata de dos cavas superexplotadas hace décadas hasta una profundidad de 15 metros por debajo del nivel de 514, en las cuales se han vertido y se siguen vertiendo periódicamente toneladas de basura, y que por las responsabilidades que las normas adjudican a los propietarios ya debieran haber sido saneadas y convertidas en espacio de biodiversidad, paseo público, centro recreativo u otros usos públicos. O directamente haber pasado sin cargo a la municipalidad sin perjuicio de otros reclamos.
